En un contexto donde los emprendimientos gastronómicos buscan diferenciarse a través de la experiencia, Achalay emerge como una propuesta que combina identidad cultural, innovación y visión de crecimiento. Impulsado por Lucas Piedrasanta y Matías “Choza” Giménez, este emprendimiento local logró consolidarse en la Casa de la Puna de Catamarca con un formato que trasciende la oferta tradicional: gastronomía regional, música en vivo y una peña estable que recupera las raíces del encuentro popular.
A dos años de su puesta en marcha, Achalay no solo se posiciona como un espacio elegido por el público local, sino que avanza en la diversificación de sus servicios, incorporando propuestas para toda la familia y desarrollando una nueva línea de catering para eventos, lo que evidencia una estrategia clara de expansión dentro del sector gastronómico regional.
¿Cómo nació la idea y cuál es la visión detrás de este emprendimiento que apuesta por revalorizar la cultura local desde la gastronomía? Sus creadores lo cuentan en esta entrevista.
¿Cómo nace Achalay y qué los llevó
a apostar por este formato?
Nació en el 2020 en pandemia.o
Empezó como un hobby familiar, siempre nos gustó la gastronomía y más las empanadas, fue algo que se fue dando, el horno de barro, buscando mejorar el sabor y así se dio este formato llamado hoy en día Achalay.
¿Por qué eligieron ese nombre y qué
representa para ustedes?
Achalay es una expresión de alegría y asombro. Para nosotros, es ese aroma a horno de barro que anuncia que hay encuentro.
Es un abrazo cálido que te transporta a momentos especiales con los que más querés. Achalay es más que una palabra, es una sensación, un sabor único, un ritual que nos une alrededor del fuego y del buen comer.
¿En qué momento sintieron que
esto dejaba de ser una idea para
convertirse en un emprendimiento
real?
Cuando apostamos a venirnos al centro antes estábamos en Fray Mamerto Esquiú en la Carrera y la gente desde el centro iba a buscar las empanadas. Una vez nos propusimos venirnos al centro a un local por calle Esquiú en el Paseo los Lapachos. Fue ahí cuando vimos el impacto real del emprendimiento. En ese mismo tiempo nos propusieron ser parte de la Fiesta del Poncho, adentro en el escenario mayor. Fue ahí que hicimos presencia fuerte con la marca, de ahí para acá no paramos de crecer.
¿Qué hace diferente a Achalay de
otras propuestas gastronómicas en
Catamarca?
La cocina a leña, lo artesanal, aquí todo se cocina en horno de barro al fuego de quebracho y algarrobo. Todo se hace a mano y con cocina abierta en donde la gente que nos visita puede ver al momento como se arman las empanadas, como salen los tamales, el locro y la humita recién hecha.
¿Qué significa para ustedes
combinar gastronomía con cultura y
música folclórica?
Es una simbiosis ambas cosas se retroalimentan o son una misma cosa para nosotros. El patio de tierra los mistoles el horno de barro, las empanadas y el asado piden a gritos música folclórica, se dio naturalmente el hecho de tener una peña estable única en Catamarca que se sostiene y sigue; cuando decimos única es única muchos proyectos salen como “peña estable” pero abren escasos meses y cierran. Nosotros estamos todo el año invierno, verano, con lluvia o con sol con peña todos los viernes.
¿Por qué decidieron apostar por la
cocina a leña y al horno de barro?
Por el sabor, nada se compara al ahumado de la leña y al sabor del horno de barro.
¿Qué buscan que la gente sienta
cuando va a una peña de Achalay?
Que se sienta en casa. Acá la gente se sienta a comer y hacen sobremesas de dos a tres horas, eso nos encanta que la gente se sienta cómoda distendida es lo mejor.
¿Quiénes son hoy sus principales
clientes: familias, jóvenes, turistas?
En ese orden. Tenemos clientes mucha gente que conoce la calidad de la cocina y son fieles a Achalay, tenemos mucha gente joven hay una oleada nueva en el folklore y eso impacta de lleno en los comensales y peñas que hacemos. El turismo viene directo buscando esa experiencia que no encuentra en otro lugar en Catamarca.
¿Cómo fue la respuesta del público
desde que empezaron hasta ahora?
El público nos descubre constantemente y crece en el boca en boca. El que prueba Achalay es cliente ganado para nosotros. Sabemos que vuelven sí o sí. Incluso hay turistas que son clientes que siempre que vuelven por Catamarca tienen paso obligado por Achalay ya nos avisan antes de viajar que están viniendo y quieren comer por acá o consultando qué eventos tendrán en la fecha que estarán por acá.
¿Qué rol tiene la familia dentro de la
propuesta de los domingos?
A ver si esto lo resume:
No es solo la parrillada: proponemos el momento, los aromas, la familia, las risas y los recuerdos.
Un domingo familiar de asado, como los de antes.
No cualquier domingo. No cualquier asado. No cualquier familia.
Una mesa con sifón de soda, una sobremesa con olor a humo y flan con dulce de leche.
Nuestro patio es un regreso al ayer, abrazando el presente.
¿Cómo fue el paso de peña
gastronómica a ofrecer servicios de
catering?
También fue algo se fue dando, nos fue llevando, empezó por hacer servicios a la Municipalidad de la Capital de San Fernando del Valle de Catamarca, cumpleaños de clientes, una cosa llevó a la otra así fue que entramos en este mundo del servicio de catering.
¿Qué tipo de empresas o eventos los
están eligiendo?
Entre los más destacados Loro Piana es una exclusiva casa de moda italiana, fundada en 1924, reconocida mundialmente como líder en la producción de textiles de ultra lujo, dueños de Louis Vuitton. Varias empresas mineras instaladas en la provincia. También hicimos servicios para el gobierno de la provincia con la presencia del gobernador y el intendente que siempre ponderan la comida y nuestro lugar.
Hicimos el año pasado un servicio a una comitiva de la India, encabezada por su embajador en Argentina, Ajaneesh Kumar, junto a Raúl Jalil y comitiva. Servicio en el que tuvimos que aprender a cocinar y fusionar nuestra comida regional con el curry y la comida india.
¿Qué desafíos encontraron al crecer
y profesionalizar el emprendimiento?
Justamente lo que hablamos en la pregunta anterior, estamos en un constante aprendizaje y en la constante búsqueda de mejorar y no achicarnos a los nuevos desafíos.
¿Cómo manejan la organización
entre cocina, eventos y shows?
Ya son varios años de trabajar con esto, ya tenemos una logística que funciona muy bien.
¿Qué significa para ustedes
participar en eventos de
trascendencia tales como la Fiesta
del Poncho?
Lo tomamos con mucha seriedad y responsabilidad. Es la fiesta más importante de invierno del país siempre es una alegría ser parte de eventos tan importantes y seguir posicionándonos como referentes de la gastronomía de Catamarca.
¿Cómo impacta ese evento en el
crecimiento del emprendimiento?
A través del turismo crecemos, de la gente que nos descubre y pregunta a dónde nos encuentran, a pesar que son varios los años que llevamos trabajando aún hoy hay gente que todavía no conoce nuestros sabores o eventos. Así es que es un constante trabajo de difusión y este tipo de eventos nos ayuda muchísimo al crecimiento.
¿Qué producto o plato sienten que ya
es un “sello” de Achalay?
Las empanadas sin dudas. Pero destacan los tamales, las parrilladas de los domingos. El locro!
¿Qué se viene para Achalay este año?
Poncho! Patio de las provincias, casa de la puna. Y varios eventos y peñas que estamos cerrando.
¿Tienen pensado expandirse o abrir
nuevos espacios?
Sí. Es la idea. Actualmente estamos en la “Casa de la Puna” pero queremos abrir también en el centro. Por ahí en este 2026 se nos da.
¿Cómo imaginan el emprendimiento
en los próximos años?
Expandidos, la idea es crecer en sucursales, en calidad y servicio y porque no en sueños ! .
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