
El último informe de Estadísticas de Productos Industriales (EPI) mostró una retracción marcada en varios bienes durables durante los primeros siete meses del año. Heladeras, lavarropas, celulares, televisores y acondicionadores de aire encabezaron las bajas.
La producción industrial argentina mantiene un comportamiento dispar en 2026, pero con una señal clara en varios segmentos vinculados al consumo de bienes durables: la actividad retrocedió con fuerza en electrodomésticos y electrónica.
De acuerdo con el informe Estadísticas de Productos Industriales (EPI) publicado por el INDEC en septiembre, durante los primeros siete meses de 2026 se registraron caídas significativas frente al mismo período de 2025 en varios rubros fabriles.
Entre los retrocesos más pronunciados se destacó la producción de teléfonos celulares, que cayó 48,6% interanual. También se observó una baja en heladeras (-43,9%), lavarropas (-43,2%), televisores (-35,7%) y acondicionadores de aire (-36,6%).
El informe también mostró una retracción en otros bienes vinculados al consumo y la inversión. La producción de automóviles y utilitarios acumuló una baja de 18%, mientras que en maquinaria agrícola los tractores registraron una caída de 43,4% y las cosechadoras retrocedieron 18,1% en el primer semestre.
Un escenario de consumo selectivo
Los datos reflejan un escenario de consumo e inversión más cauteloso, especialmente en los bienes de mayor valor. En este contexto, las empresas industriales enfrentan una demanda más selectiva, con menor volumen en segmentos sensibles al poder adquisitivo y al acceso al financiamiento.
La contracción en línea blanca y electrónica aparece como una señal relevante para el sector manufacturero, ya que se trata de rubros fuertemente ligados al mercado interno y al comportamiento del consumo de los hogares.
Los rubros que lograron sostenerse
Pese al contexto general, algunos segmentos mostraron una evolución positiva. En los primeros siete meses del año, la producción de termotanques a gas creció 13,7% y la de termotanques eléctricos avanzó 14,7%. También se registraron subas en hierro primario (+12,7%) y acero crudo (+10,9%), mientras que las motocicletas tuvieron una mejora moderada de 0,9% y los acoplados y semirremolques crecieron 3,7%.
En materiales para la construcción, el panorama también fue mixto: los ladrillos cerámicos huecos cayeron 11,8%, el cemento pórtland bajó 3,6%, mientras que los despachos de hierro redondo para hormigón subieron 4,3%.
Qué deja el informe
El EPI de septiembre deja una señal concreta para el mundo empresario: la industria sigue mostrando contrastes, pero el deterioro en bienes durables marca una advertencia sobre la debilidad del mercado interno.
Para las empresas, el desafío pasa por adaptarse a una demanda más prudente, con foco en eficiencia, financiamiento y estrategias comerciales que permitan sostener volumen en un contexto todavía inestable.
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