Durante marzo, los 24 alimentos que integran la canasta del Indicador de Precios en Origen y Destino (IPOD) registraron una multiplicación de 3,67 veces entre el precio que recibe el productor y el que paga el consumidor final en góndola.
Dicho de otro modo: por cada peso que obtuvo el productor, el consumidor desembolsó $3,67 en el punto de venta. Esta relación representó una mejora para el productor del 0,7 puntos porcentuales respecto al mes anterior, aunque con una caída interanual del 8,3%.
En promedio, la participación del productor explicó el 26,1% del precio final de los alimentos.
¿Qué productos tienen la mayor brecha?
Los productos con mayor distancia entre origen y góndola fueron la mandarina (16,6 veces), el brócoli (9,4) y el limón (8,3). En el extremo opuesto, con menores diferencias, se ubicaron la frutilla (1,3), la acelga (2,1) y los huevos (2,3).
Precios al productor
El precio en origen de la canasta IPOD creció un 26% en variación interanual durante marzo, con una suba acumulada del 18,3% en los últimos 12 meses.
El incremento más llamativo fue el de la acelga, que subió un 90,2% en origen, impulsado por bajas temperaturas que provocaron pérdidas en la cosecha y redujeron la oferta. También registraron subas importantes la cebolla (+76,7%), la calabaza (+60%) y la manzana roja (+50%).
Fuente: IPOD – Red CAME. Accedé al informe completo aquí.
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